La octava maravilla del mundo.
atribuida a Albert Einstein, posiblemente apócrifa
La versión simple
El interés simple te paga sobre lo que pones. El te paga sobre lo que pones, y sobre cada euro de interés que ya has ganado. Cada año, el montón de dinero que genera intereses crece. Así que el interés del próximo año es mayor. Y el del año siguiente, aún mayor. Y así sucesivamente.
Pruébalo tú
Mueve los controles. Observa la curva. Durante los primeros diez años, casi no pasa nada. Hacia el año quince, algo cambia. Para el año treinta, la línea ya no es una línea: va casi vertical. Eso es el .
Ocho duplicaciones caben en una vida laboral.
El mismo gesto de duplicarse se repite. Las primeras duplicaciones parecen poca cosa. Las dos o tres últimas son donde aparece la mayor parte de la riqueza. Por eso una década extra al final pesa mucho más que una década extra en medio.
La lección escondida en la curva
El es la variable más valiosa. Duplicar la aportación mensual ayuda. Ganar un poco más de ayuda. Pero esperar diez años para empezar te perjudica más de lo que cualquiera de las otras dos puede ayudarte.
El coste de esperar
Invertir 200€/mes de los 25 a los 65 al 7% te da unos 525.000€. Espera hasta los 35 para empezar y acabarás con unos 244.000€, menos de la mitad. La misma aportación mensual. Solo diez años menos de .